enero 8

El Bosque (La sangre del insecto 11 de 50)

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Entre en un bosque elevado e inmaterial.
Las hormigas taladraban incesantemente.


De rama en rama ahondábamos los obstáculos.
Junte la envidia, la sal de las raíces y el vuelo de mi frente y lo cocine al calor que sostuvimos juntos.


Cree un oro contaminado que moldee en forma de reptil perfecto.
Lo trague.


Saciada, mi digestión hizo brotar un excremento como hilos de telas de araña, que hicieron tambalearse las hojas de alrededor.


Casi se desprende un trozo de angustia, pero no cese.
Tuve que repetir el proceso durante horas, días y años.


En el perfeccionamiento del método, las pepitas eran cada vez mas puras.
Llego el momento en que ya no era necesaria su fabricación y simplemente me eran dadas.


Crecían dentro de los frutos de cada árbol de este bosque que no tuvo mas remedio que hacerse real.

El Hombre Pájaro


Curioso insatisfecho. Puedes encontrarme en la rama de algún árbol de los que habito. Para encontrar esos árboles tienes que buscar desechos en la base como hojas arrancadas de libros, poemas quemados, pinceles desgastados y manchas de tinta. Escríbeme a nido@elnidocaotico.com

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