junio 25

Palencia 1212 Estudios Universitarios en España

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La carta que en 1263 manda el Papa Urbano IV a Palencia, elogiando la buena disposición de la ciudad, así como los magníficos resultados que se hacen patentes respecto de los estudiantes que de Palencia salen, constituye en realidad mucho más que una mera carta destinada a elogiar la personalidad, o abiertamente el empecinamiento de aquél que ha logrado no sólo salirse con la suya, demostrando además el grado de certeza de aquello que en un primer momento sólo era por él visualizado.

Tampoco puede reducirse a un mero elogio, destinado a apropiarse en última instancia, de un bien que otro ha trabajado, amparándonos en que se trata “de alcanzar la mejor Gloria de Dios.”

Se trata en última instancia de reconocer en la figura del Obispo palentino Tello Téllezla capacidad y lucidez del que fue capaz no sólo de ver la importancia de hacer general el Estudio como arma en los Reinos Cristianos. Se trata en realidad de manifestar el homenaje y la honra de aquél que fundó los estudios universitarios en EspañaPalencia, 1212.

Palencia es, por aquel entonces, una pequeña ciudad. No contando con una población mayor de cuatro mil habitantes, nada hace presuponer que en la misma puedan no ya asentar su sede los considerandos de unos “Studium Generale”, sino mucho menos pensar que sobrevivan.

Sin embargo, pocos pueden contar con el ingrediente diferenciador que obrará el milagro, la presencia en la ciudad del Obispo Tello Téllez. Hombre versado, letrado y culto, posee una ingente serie de cualidades, entre las que destacan el respeto por el saber, y por los asuntos propios al mundo laico.

De la mezcla que surge de apacentar estos extraños requisitos, máxime cuando todos se unen en la figura de un servidor de la Iglesia, se unen los ingredientes que logran desarrollar en Palencia unos Studium Generale.

La labor no sólo no es sencilla, sino que más bien es ardua. El cumplimiento de los requisitos imprescindibles para ostentar la consideración, a saber, ser capaz de atraer estudiantes de todas partes, constituirse en el centro de Alta Educación en al menos una de las tres materias por excelencia (teología, gramática o medicina); y lograr atraer a Maestros que sean Autoridades en su materia; constituyen de por sí un ejercicio de cuya ingente dificultad bien pudieron atestiguar otras ciudades con más pujanza, incluso en la propia época, a saber, París, o incluso Oxford.

En cualquier caso, la correcta ordenación de los acontecimientos fue proclive a la consolidación del proyecto, si bien éste anduvo desde el primer fomento con dificultades, lo que provocó su desvanecimiento en poco más de un siglo.

Sin embargo, esto no fue óbice para que de sus “aulas” surgieran grandes asesores de estado, escribas, religiosos, e incluso elementos de marcado prestigio histórico, como el mismísimo Gonzalo DE BERCEO.

Constituye además no ya el precedente, sino abiertamente el precedente de la Estructura Universitaria que, poco a poco, va calando en las ciudades de primero los Reinos Cristianos, y luego en especial la propia Castilla, saltando además el impedimento existente hasta ese momento de que una ciudad hubiera de ser abiertamente Sacra para optar a la posibilidad.

Palencia es una ciudad pequeña, pero es el precedente de la organización en Universite, como término acuñado para referirse al gremio o estructura organizativa que agrupa a los distintos elementos de una Comunidad Educativa, ya sean estos alumnos o profesores. Con el tiempo, los grupos crecen en número y composición, haciéndose imprescindible el uso del plural Universitates.

Lucio DE TUY, y Rodrigo JIMÉNEZ DE RADA harán pronto de cronistas de excepción en relación con el hecho.

La importancia y auge que la institución alcanzará en el último tercio del siglo XIII será tal, que incluso interesa atribuir su fundación al mismísimo Rey Alfonso VIII. Sin embargo, poco o nada hace validar tal consolidación.

Varios son los motivos. El primero es ingentemente pecuniario: Alfonso VIII se encuentra embarcado en varias aventuras bélicas. La primera y más importante, el sostenimiento de la marca o terreno fronterizo respecto de los reinos Andalusíes, que ahora empujan bajo la acción terrible de los Almohades, los cuales tras su victoria en Alarcos 1195, y la captura de centros como Calatrava, campean muy propensos a buscar objetivos más substanciales.

Por otro lado, problemas de familia someten a continuas tensiones el sostenimiento de fronteras que aparentemente habrían de ser menos exigentes, lo que a menudo merma recursos a la Reconquista, a la par que distrae la mente del monarca.

Además, otras circunstancias, estas sí de carácter estrictamente técnico, irán poco a poco minando la solvencia del Centro de Estudios Salmantino. Por aquel entonces, una vez que Alfonso VIII ya ha establecido la importancia estratégica de los Studium Generale para el Reino, dos son las funciones generales que a tales se les atribuyen.

Por un lado, la formación y cualificación de Hombres de Estado, a saber, estrategas, escribas y otros llamados a formar los Consejos Reales de España, cuando no de Europa.

La otra opción, la religiosa. Se trata de poner al servicio de La Iglesia elementos con cualificación y solvencia demostrada, los cuales ayuden a mantener fuerte y sin fisuras un edificio, el de la propia Iglesia, que comienza a enfrentarse a grandes enemigos, unos extranjeros, y otros nacionales.

Y Palencia decide apostar por esto. Si bien su apuesta manifiesta es la Teología, no será menos cierto que no descuidará la formación en las grandes áreas del Trivium y Quadrivium. Así, las denominadas Artes Liberales, a saber, Dialéctica, Retórica y Gramática, verán en las personas de grandes Maestros internacionales, como el italiano Ugalino DE SESSO, o el alemán HERMANN más que satisfecha la demanda en formación.

Pero la suerte está echada. La carta del Pontífice de 1263 no encierra tan solo felicitaciones. El empeño que ésta trae de dotar a Palencia con consideraciones y ventajas especiales, como ya ocurre en otras como París y Bolonia, parece constituir la certeza previa de que el proyecto es insostenible.

El empeño de Palencia en apostar en exclusiva por el Derecho Canónico, supone su condenación. Otros son ya los intereses, ahora es más importante el Derecho Civil, y eso lo explota con ingente éxito Salamanca desde 1250.

A pesar de todo, y en el trascurrir del más del siglo y medio que queda, el Studium Generale de Palencia se apuntará entre otros el tanto de ser el centro desde el que se estructurará el fenómeno cultural del Mester de Clerecía, a saber, la manifestación ordenada y coherente de las aportaciones que la Iglesia Católica hará a la Cultura, en sus versiones más laicas, destacando por supuesto la Poesía, y la Música.

Con todo, la inclusión de la Iglesia en el proceso de formación es más que evidente, y trasciende con mucho del hecho probado de que deban hacerse cargo del pago de los Honorarios de los Maestros que imparten.

Mucho más sencillo y no menos importante resulta el conocimiento de detalles tales como que el nacimiento de las Bibliotecas Universitarias hay que buscarlo en el armariolum, a menudo no mucho más que una estantería en la que los monjes depositan los libros que han de ser leídos en la galería de mandatum.

Ésta, situada en el lado de levante, junto a la capilla, constituía a menudo el lugar más cálido de todo el convento, con la excepción del scriptorium, muchas veces el único recinto calefactado de todo el cenobio.

Pero el proceso de absorción ha de hacerse despacio. Así, ya para finales del XIII la irrupción en las ciudades de las Órdenes Mendicantes trae consigo el establecimiento de escuelas urbanas cuyo prestigio aumenta rápidamente, permitiendo el desarrollo de elementos maravillosos tales como el aula abierta al Patio de los Reyes, en el Monasterio de Santo Tomás, en Ávila.

Todo parece así perfectamente ordenado. El matrimonio en el año 1170 de Alfonso VIII con Leonor DE PLANTAGENET, hija del Rey Inglés Enrique II y Leonor de AQUITANIA, se convierte en el primer ejercicio de matrimonio estratégico con repercusiones internacionales.

El desastre de Alarcos, ha sido superado rápidamente. La superioridad conceptual, los cristianos se creen verdaderamente reforzados por una supuesta superioridad, se ve reforzada por la predisposición ordenada de una estructuras de gobierno que superan en orden, formación y concepto, no sólo a las del enemigo, sino a las del resto de Reinos Cristinos (Palencia y Salamanca serán hasta Lérida las únicas sedes universitarias de los reinos cristianos).

La suerte parece decidida, caminamos hacia Las Navas de Tolosa.


Nicolas EYMERICH (Inquisidor Mayor de Aragón)

Cronista del Futuro, pues soy de los que sortea obstáculos convencido de llegados al actual momento de la partida, ya todas las cartas descansan sobre el tapete. Es así que el buen jugador será el competente para formular las preguntas adecuadas, pues todas las respuestas han sido ya dadas.

Jasón depositó la felicidad en una meta con forma de oro. Yo creo que la felicidad se encuentra en el camino, correspondiendo a cada uno el deber de encontrarla

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Escríbeme a nido@elnidocaotico.com. Pon en el asunto: para El Inquisidor

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